El tiro defensivo se refiere al uso responsable, seguro y preciso de un arma de fuego para protegerse a sí mismo o a otros de una amenaza inminente. Implica no solo la habilidad de apuntar y disparar con precisión, sino también la toma de decisiones rápidas, la gestión del estrés y la comprensión de las leyes que rigen el uso de armas de fuego.
